Poesías

Bebés boca arriba..un sueño seguro

Cada vez que me lleves a dormir,
acuéstame boca arriba, es mejor para mí.
Me gusta jugar boca abajo cuando estoy
despierto,
prefiero estar boca arriba, si a dormir me
acuesto.

Edredones, juguetes y almohadas en mi cuna,
no son buenos amigos,
nunca cubras mi rostro con prendas de abrigo.
Me encanta respirar aire puro,
no fumes cerca de mí, me hace daño el humo.

Estas simples reglas, son fáciles de recordar,
ayúdame a crecer sano, para poderme
desarrollar.
Si cuidas niños, recuerda estos puntos,
el riesgo de muerte súbita, eliminemos todos
juntos.

Mariángeles Esquerdo




Un simple niño
Que respira suavemente
Que siente vida en todo su ser
¿Qué puede saber de la muerte?

William Wordsworth




Quizás el acontecimineto que provoca mayor ansiedad en la
vida de un ser humano sea la separación de una madre de
su hijo recién nacido. La respuesta, tanto de humanos
como de animales, es una combinación abrumadora de
pánico, ira y desesperación

Dr. A. P. Ruskin




Aquí se cerraron unos ojos
a través de los cuales el universo
se contemplaba con amor
y en toda su riqueza.

Epitafio de Johann Jakob Wagner




...Y que hago en medio de esto después de esto
pues la luz que me trajo me hace daño
y no puedo vivir de espalda a la pared
ni de espalda a la mano que me busca
ni al rostro que ha mirado nuestro rostro...

Rolando Escardó, Llegada




Yo soy yo. Tú eres tú
lo que éramos el uno para el otro
Nosotros aún lo somos.
Llámame por mi nombre como siempre lo hacías,
háblame igual que acostumbrabas, no pongas otro tono
ni adoptes una manera solemne o pena.
Continúa riendo como siempre reíamos juntos.
Reza, sonríe. Piensa en mí.
Nombra siempre mi nombre como siempre,
sin traza de pesar o tristeza.
La vida es lo que siempre significó,
recuerda como siempre fue.
El hilo no se cortó.
¿Por qué estaría fuera de tus pensamientos
solamente por estar fuera de tu vista?
Yo te estoy esperando. No estoy demasiado lejos,
sólo al otro lado del camino.

Charles Péguy




No existe
expresión mayor de amor
o de bella inocencia
que aquella en el rostro de un bebé
que aquella que tu rostro irradiaba
cuando te tuve en mis brazos por última vez